Diferencias entre estilo clásico, moderno y contemporáneo.

Estamos seguros que has escuchado hablar en muchas ocasiones del estilo clásico, del moderno y del contemporáneo, ya que se utilizan con frecuencia para referenciar un estilo de decoración o un estilo arquitectónico, pero quizá no acabes de comprender las diferencias entre ellos. En este artículo vamos a contarte las principales características de estos tres estilos, que aunque suelan confundirse, lo cierto es que son muy diferentes entre sí.

Puedes pensar que hay una gran variedad de estilos de decoración, no solo estos tres, y es verdad, pero lo cierto es que estos tres bloques de estilos principales, y los que engloban el resto de estilos. En este post os vamos a ayudar a diferenciar de ahora en adelante los estilos moderno, clásico y contemporáneo. Aunque en un primer momento pueda parecer que el estilo contemporáneo y el estilo moderno tienen características parecidas, lo cierto es que son dos géneros totalmente diferentes.

Estilo moderno

Cuando hablamos del estilo moderno nos referimos a un estilo que rompe con los esquemas tradicionales previos a la revolución industrial y que tiene raíces tanto del diseño alemán como el escandinavo. Está conectado a la edad industrial de las décadas de los años 20 y los años 50, pues se comienza a aprovechar la capacidad de la nueva maquinaria para ofrecer solucionas en las viviendas y muebles de la población.

Este estilo de decoración se caracteriza por sus líneas puras y ángulos rectos con paletas de color muy suaves basadas en blancos y beige pudiendo incorporar acentos de color como el negro, pero nunca de manera excesiva. Los materiales más utilizados son materiales naturales, por lo que utilizar una gama de colores naturales va a ser clave.

La amplitud en los espacios es otro factor esencial en el estilo moderno. Se utilizan pocas paredes para delimitar espacios lo menos posible y así conseguir esa apertura en los espacio. Para conseguir estos espacios limpios y ligeros es muy común incorporar muebles que no van a suelo, suspendidos en la pared, para no cortar el espacio.

Los muebles modernos están estilizados con superficies pulidas, suaves y elegantes buscando una simplicidad, tanto en los muebles como en los adornos y decoración huyendo de lo recargado. En los muebles modernos también encontramos perfiles más finos, con ingleteados en las juntas para que los acabados sean más uniformes y existan menos cortes con herrajes ocultos. Siempre buscando soluciones más estéticas y los acabados más ergonómicos.

Estilo contemporáneo

Por otro lado tenemos el estilo contemporáneo. Este estilo se refiere al que está siendo experimentado en la actualidad, pues como su propio nombre indica es el estilo actual de esta época, es decir del siglo XX. El estilo contemporáneo es un punto intermedio entre el estilo clásico del que hablaremos a continuación, y el moderno. A día de hoy el estilo moderno y el estilo contemporáneo están muy mezclados, ya que encontramos algunas características parecidas, como el uso de líneas rectas y puras sin ornamentaciones pero con otro tipo de acabados.

Al igual que el estilo moderno, este estilo también se caracteriza por la búsqueda de amplitud en las estancias, dejando el mayor espacio libre disponible, evitando separar espacios para dejar las habitaciones diáfanas.  Sus interiores son de techos altos con grandes elementos decorativos suspendidos, como lámparas o alguna escultura.

Se define por la simplicidad, la sofisticación, el uso de las texturas y las líneas limpias. En ocasiones, los espacios con decoración contemporánea presentan una distribución del hogar poco convencional. Por ejemplo, un jardín interior, una ducha en el centro del baño, una bañera en medio del salón o una chimenea original.

En cuanto a la decoración se centra en unos pocos elementos decorativos llamativos para que sean el centro de atención de la estancia, como un cuadro grande o una escultura. La iluminación también juega un papel importante, ya que se busca una iluminación natural con grandes ventanales para buscar esa sensación de amplitud que caracteriza a este estilo.

Los materiales más utilizados en este estilo con materiales de vanguardia como vidrios y metales, acero o microcementos y la gama de colores que predomina en este estilo son los negros, blancos, grises y marrones, tanto claros como oscuros dando toques de colores vivos para romper con la monotonía de estas tonalidades aunque si se agrega color, el color suele ser el tono puro y saturado, como el rojo, índigo o naranja. Los colores de diseño moderno tienen un tono más terroso y tonos característicos como el óxido, turquesa, marrón y verde oliva.

Dicho esto hay que señalar que en este estilo no hay unas leyes claras de lo que es el estilo contemporáneo, ya que muchas veces dependerá de la percepción de cada uno persona y diseñador pues es un estilo abierto a cambios.

Estilo clásico

Por último tenemos el estilo clásico, es el que mas se diferencia de los tres estilos, ya que es un estilo decorativo totalmente diferentes al contemporáneo y al moderno que hemos hablado anteriormente. El estilo clásico es un estilo que en un primer momento te puede sonar a antiguo y a la decoración que tienen nuestros abuelos en casa, pero no más lejos de la realidad, ya que el estilo clásico sigue evolucionando con los años y continúa siendo muy popular entre la población debido a ser un estilo atemporal y elegante con unas características que lo hacen único. A día de hoy, el nuevo estilo clásico se aleja de la marquetería y evoluciona a un mueble más elegante y más sobrio, podríamos decir que es un estilo clásico renovado.

Las características principales de este estilo es su ornamentación en los acabados, estatuas, arcos, columnas… casi todo vale en los espacios de estilo clásico, ya que tiende a ser un estilo con bastantes elementos decorativos, al contrario, del estilo contemporáneo y el estilo moderno. La madera es el material por excelencia utilizado en este estilo, el cerezo, nogal, caoba, son las maderas más utilizadas.

Los principales colores utilizados son tonos beige, verdes, colores oliva y dorados, aunque para maderas es muy común el uso de colores oscuros como comentábamos antes. En cuanto a tapizados se emplean telas como el raso, la seda y los terciopelos para las sillas, sofás o cortinas. Para la iluminación, son muy características de este estilo las lámparas de araña de piedra transparente o los candelabros de bronce y acabados dorados.

Aunque hayamos caracterizado cada estilo de forma única, lo cierto es que cada vez más vemos una unión entre estilos. Nos alejamos de la categorización de un espacio en solo estilo, y encontramos que se unen diferentes estilos en una misma habitación. Mezclar un diseño moderno y minimalista con espacios de diseño o más acogedores está a la orden del día. Es por ello por lo que, si estás pensando de que estilo decorar tu hogar, no te limites, ya que los límites se desdibujan cada vez más. Sigue tu instinto y deja volar tu imaginación. ¡Hasta la semana que viene!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecinueve − 11 =